Diez meses en el norte son muchos meses. Pero, ¡qué narices! Vámonos a estudiar a Canadá, será divertido.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El Diluvio con mayúsculas y cosas varias.

Salí esta tarde del instituto tan contenta (habíamos estado viendo en clase de Antropología un video de chimpancés, que son adorables y muy graciosos *giggles*) y el cielo estaba tan oscuro que creía que se acercaba el Apocalipsis. Johannes estaba encantado con la tormenta que se nos venía encima, yo me dediqué a repetir lo mucho que me disgustaba la lluvia, mientras deseaba con todas mis fuerzas que no empezara a llover antes de que yo llegara a casa.
Odín, dime en serio si he hecho algo mal. Porque en cuanto di unos pasos justo después de despedirme de Johannes, empezaron a caer las primeras gotas.
Maldiciendo por lo bajo, aceleré el paso, pero lo peor estaba por llegar.
A unos diez o quince minutos de llegar a casa, me cayó encima la tromba de agua del milenio.
No exagero. Jamás había visto yo tantísima agua junta.
Y, por supuesto, todos esos litros de agua me estaban cayendo a mí encima. En medio de la carretera, sin ningún sitio donde refugiarme. No pasaban coches, no vi a nadie, y la lluvia era tan fuerte que pensaba que el mundo estaba llegando a su fin.
Seguí caminando, calada hasta los huesos como nunca. Ya me daba igual la lluvia. Estaba tan mojada (no os podéis hacer a la idea) que ya ni me molestaba.
Cuando llegué a casa, dejó de llover.

Vivan los niños pijos de provincia. Mi amigo de Burgos me ha preguntado cuántos en mi clase habíamos decidido estudiar un año fuera. Se extrañó de que yo fuera la única. Siete de sus amigos estaban en EEUU, Canadá, Irlanda, UK... Yo le expliqué que yo venía con una beca, y que si no no hubiera podido permitirme pagar lo que costaba el curso. Y mis amigos tampoco podrían permitírselo. Él no dijo nada.

Me da una rabia tremenda. A lo mejor estás leyendo esto, Asier, así que espero que lo entiendas.

Qué mal repartido está el mundo.

Sigo sin tener amigos, pero una chica en mi clase de Antropología es super alegre y entusiasta, y me cae muy bien. ¡Se llama Brittany!

1 comentario:

  1. Seguro que con la tal Brittany tienes alguna oportunidad de "socializar". ¡A por ella!

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